Navegar con las ballenas y delfines del mar Argentino

Natalia Andrea Dellabianca (38), es Bióloga, doctora en ciencias naturales y actualmente investigadora asistente del CONICET. Cuando estaba terminando los últimos años del secundario mientras miraba un documental con su hermano descubrió su vocación y le dijo “Eso es lo que quiero hacer, me quiero subir a un barco a mirar delfines”. Hoy logró conciliar la pasión con su trabajo y se gana la vida investigando el océano.

Trabaja en ecología espacial de cetáceos, antárticos y subantárticos para evaluar el efecto del cambio climático sobre ellos. Cada semana sale en un barco desde Tierra del Fuego, lugar donde vive, a investigar la distribución y la abundancia de las diferentes especies que habitan en el mar de esta provincia Argentina.

Cree que su conexión con el mar viene desde antes de haber nacido. De chiquita le encantaba nadar y jugar con las olas. Disfrutaba especialmente del ruido cuando rompen, sonido que hoy todavía le genera una paz absoluta. “Cuando las olas se retiran, dimensiono la  poderosa fuerza que tiene el mar y lo pequeños que somos nosotros.”

En la Argentina están registradas más de 30 especies de cetáceos, esto abarca tanto ballenas como delfines y marsopas. Eligió estudiarlos por ser animales sociales y carismáticos. La inteligencia que tienen siempre le atrajo. “En nuestro país existen muchas especies de cetáceos. Algunos están en todas las partes del mundo, como por ejemplo las orcas. Otras, se encuentran restringidas a Sudamérica, como la marsopa espinosa. También hay especies como las ballenas que están de paso en sus rutas migratorias hacia o desde la Antártida. Un ejemplo sería la ballena Franca, icono en la costa Patagónica porque tiene sus áreas de reproducción en la Península de Valdés.”

Parte de su trabajo también consisten en trabajar con animales que quedaron varados o fueron capturados incidentalmente en redes de pesca, para hacer esto se inició con la reconocida doctora Natalie Goodall. Los cetáceos, a nivel mundial se ven amenazados por distintas situaciones: La basura marina: El peligro se da cuando confunden plástico con comida. Los accidentes con barcos: En el mar muchas veces no notan su presencia y los chocan dañándolos o provocando la muerte. La pesca incidental: es la captura no intencionada de cetáceos y otras especies que quedan atrapados en redes o van a buscar comida y salen lastimados por los anzuelos.

“El desafío es lograr convivir todos. Somos parte de la naturaleza y tenemos que regular la manera en que desarrollamos las actividades humanas para no perjudicar al resto de los seres vivos que habitan en el ecosistema.” Entre sus animales favoritos se encuentra la orca por ser el predador tope por excelencia, la ballena jorobada por sus cantos, el delfín cruzado “porque es hermoso” y  la marsopa de anteojos por la curiosidad que le despierta.

Nos cuenta que, en la Argentina, el delfín franciscana es el que presenta mayores problemas de conservación porque, muchas veces, queda atrapado de manera incidental en redes de pesca. “Son animales que tienen pocas crías, como máximo una por año. Esto hace que sus poblaciones se recuperen lentamente. Si cada año, mueren más de los que nacen, podría llevar a la extinción de la población. Lo ideal es buscar soluciones para lograr la sustentabilidad en todo lo que hacemos.”

En Tierra del Fuego se encuentra el Área Marina Protegida Namuncurá - Burwood I. Allí hay una gran diversidad de vida marina. Habitan distintas especies de corales de agua fría y esponjas que actúan como ingenieros ecosistémicos del lugar por que ejercen influencia en la riqueza marina. Muchos mamíferos marinos se acercan a la zona en búsqueda de alimento.

Un 36% del territorio Argentino es mar y menos del 3% se encuentra protegido. Desde Sin Azul No Hay Verde buscamos acercarte nuestro mar para que, conociéndolo, nos ayudes a protegerlo. Queremos que para el 2020 al menos el 10% de nuestro mar esté protegido.

¿Cómo lo haremos? Protegiendo “corredores” que se encuentren conectados para facilitar las rutas migratorias en las áreas marinas más ricas de nuestro país. Para que animales, como nuestros cetáceos, puedan migrar tranquilos y así multiplicarse. Ayudanos a protegerlos creando los próximos Parques Nacionales Marinos Namuncurá-Banco Burdwood II y Yaganes. Sumate en www.sinazulnohayverde.com. Conservar es para siempre.

 

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